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5 años. Nuevo nombre. La misma pasión.
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CDM Stravitec, Structural Acoustics & Vibration Isolation Technology empresa
Cinco años después del rebranding de CDM Stravitec, pedimos a los miembros de nuestro consejo de administración que miraran atrás y reflexionaran sobre lo que realmente cambió, tanto para nuestros clientes como para nuestros equipos.
Sus reflexiones apuntan a un resultado claro: el rebranding aportó mayor claridad a nuestra oferta, reforzó el reconocimiento en los distintos mercados y ayudó a la empresa a alinearse aún más en torno a una dirección común.
Esto es lo que compartieron sobre el impacto, los desafíos y los momentos que confirmaron que el rebranding realmente “caló”.
Cinco años después, ¿el rebranding cumplió tus expectativas y qué es lo que más destaca?
Cinco años después del rebranding, es natural preguntarse si realmente logró el impacto que se esperaba.
Mirando atrás, la respuesta es clara: sí lo logró.
El objetivo era simple pero importante: facilitar a los clientes la comprensión de lo que representa la empresa y de lo que ofrece. Hoy, esa claridad se percibe a diario: las personas encuentran más rápidamente las soluciones, entienden con mayor facilidad el valor y conectan la marca con la experiencia que hay detrás.
Cambiar el nombre de la empresa fue un paso importante, pero permitió que la marca reflejara lo que la empresa realmente hace: combinar un profundo know-how técnico con una visión internacional y un fuerte liderazgo en su sector. La claridad y la simplicidad estuvieron en el centro del rebranding, no como decisiones de diseño, sino como decisiones estratégicas.
Al organizar las líneas de soluciones de forma más clara - como Stravibase, Stravifloor, Stravigym, etc. - los clientes obtuvieron una visión mucho más clara de qué soluciones se ajustan a sus necesidades y por qué. El resultado más duradero es un posicionamiento más sólido y coherente: la marca ahora habla con una sola voz en todos los mercados y regiones, reflejando su experiencia de una manera más fácil de entender y apoyando el impacto comercial de forma muy tangible.
La denominación “Stravi” se adoptó de forma natural: las nuevas ideas y herramientas pasaron a sentirse coherentes de inmediato al incorporar “Stravi”, lo que demuestra lo intuitiva que se volvió la marca.
Laurence Carels
CEO
¿El rebranding ha cambiado la forma en que los clientes nos perciben?
¡Absolutamente! El rebranding ha tenido un impacto significativo en la forma en que los clientes nos perciben y se relacionan con nosotros. Una de las mayores ventajas fue la adopción de un nuevo nombre, más distintivo, que reforzó nuestra presencia online al facilitarnos ser encontrados, reconocidos y recordados.
Al mismo tiempo, la introducción de marcas de producto claramente definidas - agrupando nuestras soluciones bajo nombres como Stravibase, Stravifloor, Stravilink, Stravigym y Stravimech - marcó una verdadera diferencia en la manera en que los clientes entienden y memorizan nuestra oferta. Esta estructura aportó claridad, simplicidad y un vínculo más fuerte entre cada solución y su propósito.
El rebranding fue mucho más que una actualización visual: vino acompañado de un nuevo sitio web, materiales de marketing actualizados y herramientas mejoradas, como Stravi-dB (nuestra biblioteca en línea de informes de pruebas acústicas), que ayudan a los clientes a trabajar de manera más independiente.
Estos cambios facilitaron que prescriptores, ingenieros, arquitectos y socios seleccionen y especifiquen las soluciones adecuadas para sus proyectos.
Por supuesto, también supuso desafíos, especialmente al motivar a clientes de larga trayectoria a dejar atrás los nombres de productos que conocían desde hace años. Cambiar hábitos lleva tiempo, pero los beneficios a largo plazo han valido la pena.
Ver cómo los clientes exploran nuestra oferta con mayor facilidad gracias a la nueva estructura de la marca y cómo utilizan herramientas como Stravi-dB para tomar decisiones de proyecto con mayor confianza.
Bruno Meira y Duran
Director Comercial
¿Cómo impactó el rebranding en el desarrollo de productos, la producción y el servicio?
El rebranding no se trató solo de lo visual: tuvo un impacto real en cómo desarrollamos productos, organizamos la producción y ofrecemos servicios.
Uno de los primeros efectos fue un enfoque más sólido en las expectativas de los clientes, ya que cada marca ahora representa una promesa clara.
Desde el punto de vista técnico, esto llevó a enfoques de desarrollo más diferenciados: algunas marcas se centran en soluciones inteligentes y estandarizadas, con una participación limitada de ingeniería y tiempos de respuesta más rápidos, mientras que otras siguen estando fuertemente orientadas a la ingeniería, enfatizando la personalización y el rendimiento.
Esta claridad nos ayuda a adaptar la velocidad y la complejidad a lo que los clientes necesitan.
El rebranding también impulsó una mentalidad de sostenibilidad en toda la empresa: la sostenibilidad dejó de ser un aspecto secundario para convertirse en un factor clave en el diseño y la operación.
Stravilink y Stravigym son ejemplos concretos: los productos ahora se diseñan para ser desmontables, apoyando estrategias de fin de vida útil como la reutilización y el reciclaje, y facilitando la externalización del ensamblaje de manera controlada y sostenible.
A nivel operativo, esto dio lugar a estrategias de producción más específicas por marca: algunas partes de Stravilink y Stravimech se externalizan cuando esto mejora la flexibilidad y la sostenibilidad, mientras que Stravibase se mantiene totalmente interna para salvaguardar la calidad y el control del proceso.
En general, estructurar los procesos por marca mejoró el enfoque y la supervisión, facilitando la gestión de los desarrollos y asegurando que las inversiones se concentren en nuestras marcas más fuertes.
Las discusiones internas se volvieron más ágiles y enfocadas: los equipos comenzaron a descartar ideas desde el inicio cuando no encajaban con la marca prevista, ahorrando tiempo y manteniendo la concentración.
Reinhilde Lanoye
Director Técnico y de Operaciones del Grupo
¿Cómo ha moldeado el rebranding nuestro crecimiento y nuestra dirección?
El rebranding fue un punto de inflexión.
Nos impulsó a dar un paso atrás y analizar los mercados a los que servimos y, lo que es más importante, cómo nos perciben nuestros clientes. El ejercicio nos proporcionó una imagen clara de nuestra propuesta de valor y de lo que las personas realmente esperan de CDM Stravitec.
Una vez que obtuvimos esa claridad, resultó más fácil concentrarnos en nuestras actividades principales y fortalecer nuestra comprensión de dónde y cómo generamos el mayor valor para los clientes.
Ese enfoque guía nuestra manera de operar e innovar, así como nuestras decisiones de inversión. Lo que hizo que el rebranding fuera aún más potente es que se llevó a cabo junto con iniciativas estratégicas claras, una visión y misión bien definidas y valores centrados en el cliente que vivimos en toda la empresa.
Desde la perspectiva del mercado, el impacto ha sido muy positivo: abrió puertas a nuevos mercados y nos ayudó a llegar a una base de clientes más amplia al comunicar quiénes somos y qué hacemos de manera convincente y auténtica.
Pero la parte más importante es que, en última instancia, nos ayudó a atender mejor a los clientes: las personas entienden CDM Stravitec con mayor facilidad, navegan por nuestras ofertas con más claridad y perciben el valor que aportamos a sus proyectos y negocios.
La señal más evidente fue de carácter cultural: ver cómo los equipos adoptaban de manera natural los valores renovados y se sentían orgullosos de ellos, generando unidad entre los distintos roles y ubicaciones.
Phil Connor
CFO